lunes, 2 de abril de 2007

NO SÉ

Corazon magico


Viviendo tu pasión en cada nota,
muriendo de deseo en los intérvalos,
mi demencia en desenfreno en cada acorde,
y sueño que seas mía en los silencios.

Ven, pellízcame esta carne
que no sé si cuando faltas estoy muerto.

Inspirado en un poemade mi amiga Filan.

Pepe Martín.

TENTACIÓN

Candle in the wind


¿Sabes? ¡los dos nos sabemos!
Tú yesca para encender,
yo aguardando tu mechero,
reflejos uno del otro
pero tan sólo un brasero.

Tentación, ¡mi deseo alocas!,
¡tentación que lava te subes!.
Tu lengua me roza el labio
y se me pierde entre tules,
tengo ferviente el deseo,
frito porque lo estimules.

Te paseas ante mí
tan desnuda de mentiras,
que estás provocando al fin
que te de lo que me pidas.

Como mi espejo, tus ojos,
como mi llaga, tu boca,
en tu cuerpo las delicias
que yo deseo en mi alcoba,
lengua y lengua los dos sexos
de llamas que nos devoran,
y son un ancla tus versos
que me arrastran a tu sombra.

Yo soy horno y tú volcán
los dos temblamos de angustia
sin poderlo remediar,
¿qué otra cosa puede el horno
que temblar ante el que más?
le tengo miedo a ese sexo
que me puede envenenar.

Ábrele paso a ese puente
transitorio de tu amor,
camino tan imposible
y nos amarra a los dos

Temblor de pulsos me suenan
por estas ramas de azufre
que me has dejado por venas,
con tus labios que me arden,
con mi manos que te llevas
y este lamento de ascuas
que me hierve en la cabeza,
de vidrios en mi esperanza
y alfileres de vehemencia.

Ay, si nos ataran juntos,
tu hecha chispa y yo hecho viento,
tú pa entregarme tus carnes,
yo pa beberme tu cuerpo.

Me tienes crucificado
y frito entre mis deseos
Ven y rózame un poquito
con tus escamas de seda,

Yo leo en tu libro loco
de fiebre calenturienta,
mientras tengo un toro libre
por la sangre de mis venas,
y lo tatúo en mi pecho
con hierros de tu dehesa

No me dejes enterrado
en esta tumba de piedra,
con flores en las esquinas
pero por dentro tan hueca.
Tengo en mi cuello un acero
soldado con dos cadenas,
que me tiene bien atado
al muro de mis promesas.

Te paseas ante mí
tan desnuda de mentiras,
que estás provocando al fin
que te de lo que me pidas.

Pepe Martín

ESCÚCHATE LA CARNE


Escúchate la carne
Escúchate la carne y dime luego,
se nos volvió desenfreno pidiendo palpitar.
reclaman en su jaula de electrones
el punto definitivo donde amarse
solicitando par ellas el morbo que ambos nos sabemos.
Aborrecen el aire que de acero las retiene,
su cárcel, ponto oceánico con barrotes de agua,
garra que nos mantiene desunidos en deseo insatisfecho.
La sombra de su vacío nos obstruye el beso,
se cansó el oído de escuchar promesas
y las pide consistentes de tacto y labio.
Las promesas…
por patentes y hermosas se nos han hecho herida
y nos piden los tractores del empeño
para derribar las alambradas de sus fronteras.
Quiere la boca besos con cristales en las lengua,
quiere mi lengua ornarse con las perlas de tu boca,
quiere mi pecho las caricias turgentes de los tuyos,
quieren mis brazos el peso de tu cuerpo en extravío,
quieren mis ojos el espejo de los tuyos soñantes,
quiere mi piel la tormenta de tu lengua jugosa,
deseo en el cabello,
deseo en los oídos,
deseo hacia los cuellos,
deseo horneando todo el cuerpo
y en los sexos desenfreno y lujuria.
Ven, que la carne pide diques donde posar su pasión.

Agónicos en sus hambres,
los cuerpos sienten fiebres que no son aplacadas.
¿Pero cómo darles su sustento de sexo en extravío
para consolidarnos pareja que calme su nómada sed
perdida en los e-mail,
para que se hagan los sueños en nosotros goce y presencia,
quilla y surco, disloque y erupción?
El cuerpo quiere aprender a defender lo lejano como suyo
cosiendo cintura con cintura, boca con boca y sexo a sexo.

Pon en mis manos vacías tus nalgas de amante
y yo pondré en mi florero tus violetas.

Pepe Martín


TE QUIERO POR MUJER ¡MUJER!

Tema Principal: Tal como éramos.


Te quiero por mujer, ¡mujer!
por mi urgencia interna por tu ser,
mi alma tengo en desamparo
y aislado sin ti me encuentro
en un limbo de soledad
cercado de este mundo con sus lobos.

Sin ti,
sin la flor de tu vientre se resiente el mundo.
En tu seno el hombre se concreta,
se hace líquido polen
y se hace espiga.
En ti,
se multiplica de costilla en costilla
en forma de humanidad,
polvo del mundo.
Tu vientre es casi eternidad presente
hecha hijo.

Eres espejo de mi ser,
dualidad de mi hombría,
bálsamo de mi piel y elixir de mi vida,
mi cervatillo perdido en la soledad del amado.
Desnúdame con tus manos de mar hechas sueño.
Diluye mi carne entre la tuya
y hazme renacer en Horus.
Deja que tu alma se funda con la mía
en un brote solar.
Tu morena tez tan amada de sol
es mi humus de amor,
la abonada tierra que se adhiere ami sangre
con su fiera pasión de enredadera
ante el placer de sembrarte a que respondo.
Tu vientre es ancla del buque de la vida.

Tú, mi ondulada curva,
mi ola acariciante,
sinuosa linea de narcótica visión,
eres mi cristal delicado, apasionado.
Y al viento de mi presencia,
la pasión se te hace trémula brisa
entre las hojas de tus labios.

El espejo redondo de tu piel de luna
ardiente y luminosa,
hace de mi noche ciega casa plateada.
En tu seno se despejan las dudas
y se abren los caminos del futuro.

Tus brazos extiendes
como palmera abriendo en oasis
el delicado tinte de la flor de tu cuerpo,
Tú, que calmas mi sed.
Tú, tan absorvente como la misma duna
para el líquido amor de tu hombre.
Tu seno es la ostra
que acuna el jazmín de mi hombría
para hacerla perla.

Tus cabellos son rayos
danzando en el bosque,
pequeños Eros como luciérnagas,
oro solar travieso de amanecer.

Tu llanto se licua en tristeza de nube,
eres delicada, llorosa
y a veces fría como la nieve,
como la nieve lloras a tu sol de primavera,
pero el gong de tus lágrimas es fuente que da vida.
De tu llanto y mi alegría eclosiona el arco iris.

Tu pasión atesora inconstancia de viento,
torbellino huracanado en tus amores
y revuelos de la maga primavera.
En tu seno se despereza la luz del universo,
se aclaran los misterios,
se refugia la vida.

Cautelosa y tímida como la torcaz,
vanidosa como el ave lira.
Tu andar es suave como el aliento de la mañana
que juega con el plumon de los cisnes.
Tu seno es la mina sagrada
del oro vivo del mundo.

Tu corazón tiene dos pétalos;
uno de magnolia y otro de diamante,
tu amor es dulce
como el blanco de sus pétalos
que se mancha a un simple tacto,
pero en temible desamor eres garra de tigre.

Tu boca es cáliz que se desborda en palabras,
se escancia tu risa en campanas de plata,
tu alegría alborota, trina y juega como pajarillo.
Tú firmas en el cielo con el mejor de los luceros
hija de Venus.

Cuando enamoras eres linde entre vida y muerte,
playa lamida y cresta de ola
compañera y consuelo del hombre,
o tumba de la nada hecha odio.
Tu hermosura se viste con la estelada noche,
musa del poeta.

No dejes esta casa en ruinas,
no dejes mi raiz descubieta,
no dejes mi mayo florido expuesto a la hoguera,
ni me hagas tocón mutilado en la rivera,
ni dejes mi fertil gavilla tirada en la vereda,
ni mi líquido polen convertido en "era".

Pepe Martín


CASI CRISTAL PURO TU CUERPO

Feste Lariane


Oh, doncella arcaica, de los siglos reina,
princesa de famas y de amores,
naufrago sobreviviente a guerras y desastres,
cálido manto que abriga al niño.

Ven a mí sinfónica y suprema,
aire de puntillas y de tules
Casi cristal puro tu cuerpo delicado,
como sagrado diapasón traslúcido.

Muéstrame tu rostro de mujer,
beldad de acústicas señales,
seréname en tus nocturnos ojos
túnel de la gloria a quien te ama.

Alma escarchada en sutil velo,
encofrada en el aspecto femenino,
aliento que extasía a tierra y aire
haciendo del espíritu morada.

Tu belleza sonora envidia el ave,
filarmónica mía adormecida
que te elevas en luz a mis instintos
aplacándolos por sendas de tu Edén.

Ven, que quiero sentirte mía,
lava mi cuerpo en tu rocío de alondras,
desconecté el interruptor de mi entorno
y tengo el alma presta a estar contigo.

Desentiérrame el oído sutil
ahora muerto perdidos tus compases,
ilumina mi oscuro desván de crisantemos
y aleja mis guirnaldas de llanto.

Desciéndeme tu juego de altibajos,
y concrétalos en cuerpo hermoso,
deseoso y sediento tengo el pecho
del enervante reposo de tu paz.

Adorméceme en tu vals de olvido,
en tus ondas de cordal y viento.
Oh, mi éter de pausas y acordes
bordado en pianos y violines.

Asciéndeme pausado entre tus glorias
que por ti me sacuda la raíz
que me abriga y ata a esta materia,
para hacerme inquilino de tu cúpula,

la nave acústica que ciertamente obliga
a la sutil ciencia del nirvana,
hazme luna llena en tu luz
y báñame en tu halo de pureza.

Desvísteme esta sorda agonía
de no disfrutarte en mis oídos,
desátame esta muerte de nostalgias
porque muero seco de tu aliento.

Pepe Martín

HIJO DE LA MUSA

Caruso


Como fuente de agua plata,
palma esmeralda en la arena,
el silencio se hace madre
y se pare de belleza.

Se vestía de armonía
cuando se rompió el silencio,
hermosa hija de la musa
Música iba naciendo.

No jugaba con la plástica,
no concretaba materia,
tomó veredas del alma
y la inundó de belleza.

Para plasmarla en mis ojos
y no la olvidara presto,
surcó el alba con su mano
y la roció de pétalos.

Cinco valles con sus ríos,
como si su estola fuera,
cinco caminos hoyados
de negrillas y corcheas.

Siete niñas son sus damas,
siete lunas con sus noches,
siete rosas en el aire,
siete peces de emociones.

Clave de sol sus oídos,
sus ojos nota azabache,
y se ha quedado por boca
rojo loto de un estanque.

Su tez, ¡la delicadeza!
Rosicler es su frescura,
Su túnica es el concierto
que recorta su figura.

Sus agudos, brotes nuevos.
Sus descensos, surtidores.
sus crescendos universos
y sus pianos las flores.

Cantaba como los ángeles,
sus acordes trina y besa,
tomó camino a mi alma
y la inundó de belleza.

Pepe Martín.

CUANDO NO ME ESCRIBES

Y tu te vas

Cuando no me escribes
se me llena la noche de ausencias,
¡me ahogo sin tu aire!,
¡no puedo evitarlo!
Y siento que se me apaga la vida
si miro el correo que cruel me dice:
-¡Ella te ha olvidado!-.
Pero si en tu diálogo
de estrellas y electrones
me dices ¡te amo!
se me rompe el rostro en alegre sonrisa
la miel de tus besos regresa a mis labios,
mi corazón con mis venas alegre conspira
y froto mis manos.
Releo mil veces ante este mediático marco,
reclinatorio íntimo de mi templo,
las formas queridas de tu silencio parlante,
deletreo los susurros que salen de tu boca
que se extrapolan en electrones.
Las manos me tiemblan,
siento tus dedos en suave caricia
abandonando trocitos de tu corazón
sobre el gris teclado.
Y ya no me siento distante
porque estoy contigo
sintiéndome amado..
Pero ya no me basta,
¡Mi cuerpo se vuelve egoísta
y quisiera acorralarte entre sus brazos,
Aspirarte el alma,
Beber tus encantos,
Y consumirte en esta hoguera
Que arde en mi pecho…
Que me tiene “quemado”

Pepe Martín