miércoles, 25 de julio de 2007

TU AUSENCIA ES DESVARÍO

No hay átomo en mi mente donde no estés tú,
y pienso, vida,
que en el pasado fui engendrado para ti.

Todo el pasado esperándote,
toda mi vida amándote,
toda mi muerte aguardándote,
toda mi eternidad adorándote.

Como la nube que despeja el alba
tu madre te dio a luz.
Tu aurora es la luz de mi campo en primavera,
Tu ausencia es desvarío de deseos amargos.
Tu huida es el desierto donde llora mi añoranza
aguardando el eco débil
que le obsequia con la vida.

En tus brazos anhelantes
quiero estar confundido,
que sólo tú eres rosa
entreabierta en mi rosal,
y tu contacto es rocío
que se pasea en mi beso;
porque eres mi diosa y, Venus y tú,
sois dos bellezas iguales.


Pepe Martín

EL ESPEJO DE TUS OJOS


Cuando tu amor era grande,
cuando el mío era escaso,
les juré mi amor eterno
a tus espejos sagrados.

Ante el cristal de tus ojos,
por ellos iluminado,
te juré que te quería
como piadoso cristiano.

El cristal no quiere mancha,
tu espejo se puso blanco
cuando descubrió la máscara
de un sentimiento ocultado.

¡Sabías que eran mentiras
lo que tanto había jurado!

Pero tu amor era grande
y echó sospechas a un lado
no queriendo hacerse eco
de aquel amor engañado.

Lo oculto hice evidente
y mis hechos contrastados
cuando me viste con otras
paseando por tu lado.

No me importó tu cariño,
no me importó hacerte daño.
¡Mi palabra quedó en piedra
que tu espejo hizo pedazos!

Tus lágrimas fueron grietas
como las ramas de un rayo,
que rompieron en mil vidrios
tus ojos desencantados.

El xilifón de sus vidrios
mi corazón ha llamado,
sumido estaba en un mundo
de lo real alejado.

Y me he visto ante tus ojos,
tus ojos desesperados,
¡cada uno de sus vidrios
mostraba un dedo acusando!

-¡Cobarde, porqué mentías
cuando amor me habías jurado!-.

Mi mente se volvió loca,
mi corazón, desgraciado,
al ver cómo me acusaban
tus ojitos desahuciados.

Y quise recomponer
tus espejos maltratados
uniendo vidrio por vidrio
y pedazo por pedazo.

Pero les faltaba vida,
vi que les faltaba un algo...
Las grietas de un juramento
me seguían acusando,

y mil fantasmas de vidrio
me alejaban de tu lado,
palabras enmascaradas
de un sentir ajusticiado.

¡Ahora!,
cuando mi amor es tan grande,
¡Ahora!
porque tu amor es escaso.


Pepe Martín

INOCENCIA OLVIDADA


Debe ser la Primavera
que en mi pecho prepara techo y cama,
y Cupido su cómplice y culpable
de cuanto a mi me pasa.
¡Mi inocente amada!

***

El corazón espeso
y turbia la mirada,
ya no luce en su cara el nuevo día
que dio luz a mi alma.

Nubes de plomo lloran su tristeza
y su requiem Subraya
la inocencia perdida,
la verdad olvidada.

El engaño se cobró en remordimientos
dando abismos al alma.
¡Dios mío! ¿Qué fue de aquella Primavera,
hoy triste mascarada?
¡Inocencia manchada!


Pepe Martín

TÓMAME EN PENUMBRA


Por eso hoy te entrego
la flor de mi valle.
No sabe de besos
ni sabe de alardes,
de pasiones fuertes
ni ardores de sangre,
Sólo de purezas
y flor de azahares.

Besa con cariño,
muérdela suave,
desvirtúa pieles
que en mi cuerpo arden,
y aguardan tu boca
para deleitarse.

Tómala en penumbra,
tira el almanaque,
para los relojes
y ven a abrazarme,
acerca tus labios
y muerde suave.


Pepe Martín

MI VERSO ASESINO


¡Sí! Voy a estar contigo sin que nadie lo impida
en el clamor febril de tu sangre de fiesta,
donde sufre la mía un lejano silencio
hecho una fea herida de alambre y de piedra.

¡Sí! Las trabas son físicas, pero no lo bastantes;
No se ata el anhelo cuando tiene respuesta,
no se amarra la luna cuando se ha compartido,
ni se cerca de espinos el amor de mi Estrella.

Partiré de la idea que de amor estoy muerto,
partiré de la idea de vivir como espíritu,
partiré de la idea que de llama soy humo.

Te voy a mandar un verso que sea asesino,
te voy a matar de amor "pa" tenerte a mi vera,
nos vamos a atar los dos...¡aunque sea en el olvido!.


Pepe Martín

VOLUNTAD DE AMOR


De tanta voluntad que tienes de amor
te he aprendido.
Te creí hierba non grata
y cien veces saneé mi tierra
de la fiebre de tu tallo.
¡Todo inútil!
Tu voluntad de vivir,
tu retoñar de amor
era inaudito.
He escardado mi corazón
con mi azada de ilusiones
increíbles.
He removido mi humus
para que tu amor no creciera.
Te he regado con agua de lejía
para quemar tus raíces de fiera.
¡Qué fuerza Dios mío!
¿Cómo una cosita tan delicada
ha podido conmigo?
¡Tienes el retoñar de Venus
y su lucero te protege!
De tanta voluntad que tienes de amor...
¡te he aprendido!.


Pepe Martín

viernes, 6 de julio de 2007

QUIERO SER TU INJERTO


Marrinello Orchestra - The Wicke.mp3



Quiero ser un injerto

en tu médula del alma
para ser uno contigo.

Me alteran tanto tus pechos

cada noche balbuceante
de almohada vacía
con sus apasionadas ansias redondas.

Prendo por ti mi corazón

en los postigos del cielo
madurando mi sueño neutro
y sin semilla.

Tu amor, tu loco amor…

Me lo silva el aire en su adagio
y me lo guarda entre sus alas
de cristal disperso.
Me duele tu imagen
llaga del viento hecha luna
sangrante de lágrimas
ensortijadas en mi fuente,
con dolor de corazón aprisionado
en los anillos del amor.

Lágrimas, lágrimas en mi subsuelo

por una noche lejana,
llorando zumo de tuera,
veneno de esperas locas.
Amargura en mis párpados

sabiendo por qué llorar
ante las aceitunas de niebla
de tus ojos ausentes.


Pepe Martín.