jueves, 31 de mayo de 2007

CONTIGO TODO O NADA


Edward Simoni - Feue..>



¡Siempre contigo, contigo todo o nada!
Todo o nada me espera
en los andenes de tu orilla…
Cada cromosoma de mi sangre
lleva un tatuaje implícito:
mezclarse con la tuya como una fiera.
Yo clausuré tu cordura y te hice a mí,
edifiqué en tu vientre magnolias y lirios…
pero tú, ¡dime!
¡dime que hiciste de mí!

¡Tú, tú eres la arboladura
que arrastra mi barco
hacia un atardecer de alegres ascuas
o hasta un ciprés prematuro
como muerto diluido en la tierra
para absorberme los jugos.
Sabes que me arrastro por la vida
con los brazos en aspa y rotando
para buscar tu aire,
o corriendo como una aguja rota
por tu sangre
hambriento y dañino
para devorarte.

¡Dime, qué hiciste de mi!

No tengo olvido a jugar,
¡sino miedo!, miedo a tu libertad,
miedo a la doma de tu carne salvaje;
por eso puse alambradas
y recorte tu montar.
Si me dices adiós, soy un cadáver,
un cadáver que lo pierde todo
y no dejas en mí, halo o recorte solar
en mi nube de tristeza;
porque soy colorido y vehemente,
pero bueno también para tachado.
¡Por eso te quiero como la arena
que se escurre entre los dedos de mi puño!

¡Dime, qué hiciste de mí!

Ni puedo mentirme
ni puedo negarte
porque estás ahí,
ahí como un sable hondo
clavado en mi alma,
del que sólo asoma a la vista
la empuñadura en cruz,
pero desgarradora en mi entraña
y deja mi amargura plana y extensa
como noche sin luminarias.

¡Dime, qué has hecho de mí!

Entre sombras vaga mi fiera errante
de barrote en barrote,
entre el poniente de tu boca
y tu mármol cada vez más negro
tan sólo redimido si nuevamente corre
el río de tu sonrisa
y brotas primavera
como morado lirio.

Pepe Martín
Poema escrito a vuela pluma

DESENGAÑO


Eddy Calvert - Mistr..>



Pregúntale a la roca
qué llanto la ha regado,
pregúntale a la piedra del desquicio
por qué amor he llorado.

Mira el cerro de tu ego,
ése que no has salvado
y observa mi montura que aún airosa
taconea en el llano.

Piensa que tras tu reja
era un caballo blanco
que te obsequiaba espejos luz de luna,
claveles estrellados.

Por la atalaya muerta
me voy dando bandazos,
me voy por los caminos de mi vida
ausente y amargado.

Y cuando ya no esté,
y cuando tú me leas,
cuando al pasar el tiempo en tu mente
aún quede una vereda,
te dejaré este verso…
sólo un “puñao” de letras
eslabón vivo de un nada pasado
que te crezca marea.

Pregúntale a la hierba,
pregunta si has secado
a un corazón tan ciegamente crédulo
que no vio el desengaño.


Pepe Martín.

DUDAS


Cusco - Tula.mp3


Hombre de poca fe,

¿de donde nacen tus dudas?
Te rendí mi pleitesía,
te agasajé con largura,
te di a probar cerezas
que son de mis labios fruta,
te di a beber la pócima
que a otras mentes claras nubla:
este amor de carne y hueso
que envuelve a mi alma pura.

Si yo no tengo otra arma

que la que da la ternura,
un amor de pedernal
al que no encuentras fisura.

Has hecho de la distancia

el foso que te circunda,
y has incendiado tus puentes
para que no dejen dudas.
Sea tu ojo comisario

de esta mi débil figura
que no dispone otra arma
que un amor a su cintura.
¡Un amor a sangre y fuego
frente a un recelo de espuma
que se engaña tras el velo
de las púas que te anulan!

Ahora te aguardo en desgaste

por si el recelo se nubla,
y me siento ante tu puerta
paciente como una duna
a esperar que se derrumbe
el muro que te figuras.


Pepe Martín

LLORÓ LA DISTANCIA


Carlos Santana - O L..>



Y vi en ti la noche flameada en tus cabellos,

era tu piel de cobre, tus ojos universo.
Te clavaste en mis ojos como una amazona
con el busto erguido y melena en las ondas
Lució Venus en tu iris como una esmeralda
y de tanta hermosura llovió la distancia.

Ni siquiera quedaban consuelos de palabras,

las vista dijo versos tan lenta y tan ávida…
de sílabas dolosas y nunca pronunciadas.

Ay, tus ojos viajeros, ay su mar rielando,

oh, tus labios de fuego, oh corazón temblando
caricias a un te quiero de un dolor musitado
que la noche en su ola me trajo acá flotando
y esos besos fundidos en brasas de tus labios.

Tu recuerdo es de luz, luz atada en el plasma,

tu recuerdo es sereno como un guiño de alba.
coronado de Venus con su verde esmeralda.
En tus ojos nocturnos lloró la distancia.


Pepe Martín

SE TE VA LA MIRADA


Carlos Santana - Moo..>



Se me van los arcanos de unos ojos tan puros.

Se te va la mirada hacia un momento místico.
La luna pone níquel en rostros extasiados,
la oscuridad nocturna se puebla de palomas…

Te adivino milagros al ver estos exvotos
sin tocar tu quietud cuando miras ausente.
La quietud se eterniza y tu faz no regresa
luminosa de espíritu que te absorbe a otro mundo.

De repente desciendes por tu leve sonrisa

y vienes a la vida con la paz en tu alma
haciéndote real un pliegue del vestido.

El bosque pone grillos, tus labios una rosa,

mi corazón angustias y la pasión delirios.
Se me apagan los ojos potenciando la dermis
que se abre florida a la abeja del pulso.
Y yo toco tu mano con convicción de impío,

como un ser de barro entre fuego y espuma.
Por las venas mi sangre se me hace torrente
y me confirmo máquina de amor apasionado
en mi andamio de huesos de carne y cabellera.

Me deshojo en caricias delineando tu cuerpo,

y el viento del deseo las arrebata estela
sembrando de amarillos el bosque de tu vientre.


Pepe Martín.

miércoles, 16 de mayo de 2007

A TU MIEL


ConTernura.wma

Ya tengo mi cielo abierto
con sus estrellas al viento,
y mi niña está entre ellas
como un regalo del cielo.
El brillo de sus ojos llega
y su querer me rodea...
ya somos llama con llama
pretendiendo ser hoguera.
Tiene ojitos de abedules,
sus labios son los más dulces
y su lagrima salada
para que yo se la cure.
Compañera, aquí me tienes
,codo a codo con tu duende,
porque me llueva tu dicha
que me lava de la muerte.
Incéndiate en los rastrojos
del desierto de mis ojos
y explosiónate en mis venas,
las mechas de tus antojos.
Tanto y tanto te pedí
tanto recibí de ti,
que ahora soy de ti avaro
por si no cabes en mí.
Pepe Martín

VEN, JUGUEMOS


Candy Dulfer - Lilly..>



Ven, juguemos libres
sobre las playas del tálamo.
Obséquiate a mí
como la mar de mañana
cariñosa y desnuda
para darles tus desvelos
a mi infinita arena..
Deja marcadas tus huellas
de sirena en mi cuarzo,
con gaviotas blancas
y caminitos de estrellas.

Ven y trae tu contraluz
tan sexi, tan demoníaco,
tu desnudo de hija
del rojo crepúsculo.
Me desnudaré ventana
para iluminarme con tus luces.
Ven transparente de fuegos
y sinuosidades
y escribe con luz tu huella
en el cuarzo de esta cama,
refléjate sobre
sus ondas de seda.
titila la lengua de agua
que así me seduce,
que inunda de sal
y tan alegres demencias
mientras tomo con mis manos
sus maduros frutos,
limones en tu pecho.
Deja a la noche
sincerarse y convencernos
de sus sendas y Vías Lácteas.

Que la efervescencia de ola
se haga trance en la caricia,
que nuestros brazos nos doren
con su candencia tan húmeda,
que mi humanidad arcaica
sublevada en mi sangre,
zumbe apasionada
de sus abejas y espumas.
Ya ves…
me nevó el amor
su inmensa ola desprendida
desde el alud de tus ojos.


Pepe Martín