martes, 22 de septiembre de 2009

PAÍS DE CICATRICES


PAÍS DE CECATRICES

En la cola del miedo todos tiemblan,
y se muerden las denuncias
mientras la saliva raspa las gargantas,
nadie pasea sus zapatos
para evitar mirar con el rabillo del ojo
lo que ocurre a su espalda.
Se mutila la calle con una descomunal ausencia
y se echa de menos
la asamblea de los esperanzados.

Los ataúdes, como los elefantes,
van tomados de la cola.
Se han propuesto los violentos
unir el cemento y el asfalto
con las tapias del cementerio,
y mira que quedan lejos,
pero la cola de muertos
va arrastrando una larga lista de ceros.

Hoy estamos en un respiro,
debajo de las ventanas
se está lamiendo el culo la muerte,
mientras toma aire para sus aullidos granate.

Los políticos solapan su negrura
tras las tumbas blanqueadas.

Por encima de la tronera,
los damnificados reponen sus cristales
y restañan sus heridas
mientras en la iglesia hay un guateque de gusanos
en cajones de madera.

La puta muerte hizo ayer de las suyas
y hoy niega su voluntariado
que le vino en forma de horas extras impagadas,
por lo que va a reclamar a los juzgados.

Y mientras en los calabozos,
los otros gusanos están de pachanga
o estudiando carreras de abogado.

Sobre sus lechos de odio
no existen pesadillas,
sólo tienen desvelos los silvestres
y ciudadanos amenazados
en este país de cicatrices.

Pepe Martín

2 comentarios:

Maria José Acuña Belaustegui dijo...

Poema fuerte serrano, me hizo pensar en las cicatrices de este pais, que costara tanto cerrarlas, un abrazote tkm

Pepe Martin dijo...

Son muchos los países con cicatrices Serranilla, por eso cada cual se lame sus heridas. Un besito. TQM, Pepe