martes, 17 de noviembre de 2009

MUJER, PALABRA MORENA


MUJER, PALABRA MORENA

Me dije: ¡voy a olvidarla!
con la palabra del noble,
pero estaba su recuerdo
hincado en mí como roble.

Aquel que crea que escapa,
cosas de amor no conoce,
porque me muevo y me sigues
como brisa de la noche.

Por eso te digo. Amor,
dame un tormento, escoge,
pero vuélveme a entregar
lo que me diste ayer-noche.

Instinto hecho pantera
que me depreda por hombre,
que cuando abraza da vida,
y cuando amarga la rompe.

Que me faltan las palabras
si he sufrido tu recorte,
cuánta torpeza en la lengua,
cuánta muerte de redoble.

Silencio que habla en los ojos
y balbucir de colores,
diosa rotunda en la carne
que me causa mil sudores.

Mujer, palabra morena,
mi terciopelo y mi adobe,
crema del café más vivo,
hierro firme de mis goznes.

Persistente agua de dicha
que fuego en mi sangre pone,
imán para mis instintos
que hace que me rebrote.

Haz hueco en tu noche oscura
donde el corazón otorgue,
que este querer de agonía
se me clava como estoque.

Redes de luna nos fundan,
mi pasión y tu desboque,
que es justo que yo aquí muera
con tu boca como broche.

Pepe Martín

2 comentarios:

Maria José Acuña Belaustegui dijo...

Por Dios que morenaza la de tu poema, hacia tiempo no te leía tan Ravis como ahora, un poema de oro indudablemente que cierras con tu sello de poeta sensual. Nada más. Sobran las palabras. Besos . Muaaaa

Pepe Martin dijo...

Gracias Serranilla, de vez en cuando me gusta volver a las raices. Te quiero una jartá, Besitos, Pepe