jueves, 17 de junio de 2010

ADIOS A MI AMIGO

Comunidades204011


ADIOS A MI AMIGO


Aquí estoy parado como un coche,
rezando a Dios como un ciprés,
aquí estoy quebrándome en el viento
mientras tu cuerpo frío cuaja su sangre.


Aquí estoy cuando las violetas se trenzan en mi lengua
y el crisantemo adorna tu costado,
poco tardaste en abrazar la muerte,
en escuchar la monótona nana funeraria.


Estás aquí comiéndote la tierra
que bebe tu humor de dios caído.

Escucha el gemido del perro de mi pecho
con su aullido de lastimera muerte,
con llanto de rosa cortada
y mi entrecortado llanto de niño abandonado.


Lloro en este laberinto de biombos con chaqueta
y sombreros a media hasta,
ahí se esconde mi cuerpo
entre equilibrios dialogados,
en el mismo rincón donde descansa la guadaña
de la muerte que segó la vida de mi amigo.


Yo sé del uso concreto
en que chirrían mis ojos oxidados,
y sé de las cuerdas aflojadas por el alma
que desafinan el violín de mi garganta,
y sé de la voz callada
que enmudece en mi cuello de hojalata.


Recibe mis lágrimas de aluminio
y este grito que tropieza sin estar borracho.
Déjame pasar la gruta
donde Eva reproduce los cuerpos de las cenizas
que espero sea el valle de tus desperezos,
para dialogar contigo en los maternales brazos.


Adiós compañero de mis sueños,
estudios, juegos y averías.


Pepe Martín