lunes, 14 de junio de 2010

LUNA LUNERA


LUNA LUNERA.


Perla fingida en el río,

Rosa la de los rosales,

comadre de anocheceres,

la luna tras los cristales.


Con su pudor de cuchillo

la luna mece su talle,

mientras la besa el chiquillo

que provoca sus achares,

y en la noche se sonrojan

sus mejillas como sangre,

mientras suspira una nube

que en hilillos se deshace.


-¿Quién pide peras al olmo?,

¿quién de amores se deshace?,

¿quién quiere verme en sus brazos

desvistiendo mis percales?,

¿quién de mi rayo de plata

me desata los ojales?-.


-Toma el calor de mi boca

donde puedas enervarte,

que a golpes de corazón

quiero poder calentarte,

llévame al arco de cielo

por donde tú te desplaces,

que en la tumba de un lucero

quiero poder aguardarte,

“pa” que me traigas la vida

cuando vuelvas a acercarte-.


Por el cielo caminaron

hielo y fuego, nardo y sangre,

sombras esconden los troncos

que critican con el aire,

y en las cuevas se escucharon

los gritos de las comadres.


En la falda de la luna,

un niño de jaspe yace.


Pepe Martín