miércoles, 9 de diciembre de 2009

CELO


CELO.

Los canes de mi noche mi alma quiebran,
mi muerte está naciendo filo a filo,
con un celo de amor entre las cejas
estoy en esta jaula con mi aullido
de jauría famélica revuelta,
escasa de la carne que te pido.

Y esta voracidad que me domina,
esta sed tan ardiente de tu cuerpo,
este romper mi cuerpo en agonía,
esta sincera falta de tu aliento,
este buscarte torpe noche y día
en el rincón oscuro es un tormento.

Y este tropel de manos que te ansían,
este anhelar despierto lo que sueño,
este deambular de cofradía
buscando entre tus pechos mi alimento
con mis besos triturados, por la vía
de un buscarte a tientas sin encuentro.

Si al menos mi lamento consiguiera,
que no ardiera por dentro de este celo,
no sé yo, si tu amor no me doliera
lo mismito que un ascua del infierno.
Junto a mi cruz hoy tengo la blasfemia
de guardar un demonio en un te quiero.

Pepe Martín

4 comentarios:

Maria José Acuña Belaustegui dijo...

Fuerte y crudo tu celo serrano pero espectacular como todo lo que nace de tu sangre poeta, jartá de besos pa ti

Pepe Martin dijo...

Gracias Serranilla, ya sabes que me gusta este tema. Un besito grande, TQM, Pepe

JOTACET dijo...

-QUERIDO AMIGO PEPE: UN LUJO LEER TU POEMA, HOMBRE. FELICITACIONES Y UN ABRAZO DESDE B. AIRES.
JOTACET

Pepe Martin dijo...

Gracias Jotacet, yo si que tengo el lujo de tu amistad. Un fuerte abrazo, Pepe